Religión y espiritualidad


Religión vs espiritualidad

La religión y la espiritualidad se encuentran enfrentadas. Cada vez es más evidente que, para muchas personas, los dogmas y mitos de las diversas tradiciones, entorpecen una espiritualidad sana y, realmente, liberadora.

Mundo físico vs mundo espiritual

En la mayoría de tradiciones religiosas existe una dicotomía esencial entre el mundo físico y el mundo espiritual.

Se contempla el cuerpo como inferior al alma y la materia, en general, como algo imperfecto que debe ser trascendido.

Religión oriental y espiritualidad

Para algunas tradiciones orientales, como el budismo y el hinduismo, el mundo es una ilusión en la que se encuentra cautiva nuestra alma individual.

Mientras no alcance la perfección a través del aprendizaje en un ciclo de reencarnaciones sucesivas, no podrá liberarse de dicha ilusión y del sufrimiento que conlleva el mundo.

No obstante, el alma es producto de la forma en la que la mente contempla el Espíritu, y la sensación de individualidad es tan sólo un producto del organismo.

Por tanto, no existe tal individualidad más allá del ser biológico.

Es la Vida eterna la que reencarna en una multiplicidad de formas diversas, la que se transforma y evoluciona a través de la diversidad biológica.

Es la única identidad real, es decir, el ser único que habita el cosmos y eso es lo que somos en esencia.

Religiones occidentales y espiritualidad

Para la tradición judeocristiana, el mundo es una especie de decorado en el que se representa el drama humano.

Una mera excusa para que los hombres entablen una relación de sometimiento y adoración con Dios.

En el Nuevo Testamento se dice:

«Él transformará nuestro mísero cuerpo en un cuerpo glorioso como el suyo.»

Filipenses 3, 21

El cuerpo es el lugar en el que habita el pecado y la corrupción, y tendrá que ser transformado en un cuerpo de gloria el día de la resurrección para considerarse digno.

Una espiritualidad libre

Podemos destacar tres características que definen a una espiritualidad liberada de dogmas y mitos:

  1. Desde la espiritualidad no se contempla la posibilidad del pecado o el karma, pero se aceptan las consecuencias de los propios actos sin titubeos.
  2. No se puede admitir ninguna explicación sobre la Verdad si no hay posibilidad de experimentarla por uno mismo.
  3. Se asume la incertidumbre de no tener una verdad absoluta -mientras no sea experimentada- como una aventura de autodescubrimiento y de indagación de las relaciones con los demás y con el mundo.

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